A los cuatro meses de vida de mi bebé.. me enteré que estaba embarazada de nuevo.
Nada de tratamiento, nada de pastillas, nada.. de nada.. solo un descuido de fechas, descajete hormonal, lactancia y unas pastillas que te dan después del parto y en teoría te ayudan a la anticoncepción mientras das de mamar que no funcionaron.
Llore.. lloré de desesperación cuando me hice la prueba de embarazo en casa de unos amigos cuando le comenté que tenia un atraso de dos días. El marido de mi amiga salió cagando a comprar la prueba y me obligaron literalmente a hacerme la prueba en su casa.
Por ende: les juré que serían los padrinos cuando con sorpresa vi las dos rayitas de la prueba que me hacían pito catalán.. "querías hijos? acá tenés otro!"
De mas está decir: mi vieja me dijo "estas looooooooooooooooooocaaaa?!?!?!?!??!?!?!?!". Otro bebé????????????????????
Miraba a mi hijito con cuatro meses, miraba el test y lloraba.. y así estuve un tiempo.
Bueno, sin penas ni gloria lleve adelante ese embarazo después de digerir que iba a tener hijos con 1 año de diferencia y no iba a ser fácil, con bastante cordura.
Tres meses antes de la fecha, y a pesar de que ansiosamente esperaba otro varón (claro, tenía un hijo varón..), nos enteramos que era una nena y en esos tres meses restantes, me llenaron de regalos color rosa.
Tuve que pedir licencia al final del embarazo y un día como hoy (cuando aún me faltaban 2 semanas para la fecha probable de parto), pero lunes y después de haberme clavado el día anterior 3 platos de locro en conmemoración del día del Trabajador, por la madrugada me levanté varias veces a "mover el intestino" pero no pasaba nada. Claro, mas que intestino, lo que pasaba ahí dentro era una revolución! Una lucha desenfrenada entre mi intestino que estaba aprisionado por restos de locro, gasificaciones y un bebe bastante gordito que quería huir de esa situación incómoda. Quedaba dos opciones: o paría o explotaba.
Después de soportar contracciones bastante seguidas mientras intentaba ir al sanatorio más no sin antes ubicar a mi bebé que por ese entonces tenía 1 año y 1 mes, después de haber hablado con media ciudad y no encontrar a NADIE que lo cuidara para irme a parir (a quien se le ocurre nacer un lunes a la mañana??????? Si, a ella, rebelde desde el día en que se concibió), decidí: "Armemos una mochila y lo llevamos pero yo tengoooo queeee pariiiiiiiiiiiiiiiir!!!!!!".
Milagrosamente apareció mi mamá, le encajamos al primogénito y salimos.
La hago corta? Llegué al Sanatorio, me revisa el idiota del médico de guardia y me dice: "Gorda, tenés 9 cm. de dilatación, andá haciendo los papeles en admisión que yo voy a llamar a tu médico mientras tanto", a lo cual ya teñido mi rostro de color bordó y con las facciones completamente desencajadas le contesté "queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee??????????????????? que papeleeeeeeeeeeeeeeeessssssssssssss??????? quiero pujaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!!!!!!".
Obvio está que ningún hombre sabe lo que se siente con 9 cm. de dilatación.
El tontito, asustado, pidió una silla de ruedas, me llevaron a sala de
preparto, en 5 minutos llegó mi médico, el mismo ídolo que en
el parto anterior me sacudió y me increpó a pujar debidamente, entró, me dijo "
ahhh, nena.. sos vos!", me abrazó y en el oído me dijo: "la única hija de puta que podía llegar al Sanatorio con 9 cm. de dilatación sos vos".
Rompió la bolsa y en 2 pujos se veía la cabecita con pelusa negra. Fui a sala de partos y en dos pujos más nació mi gorda, hermosa.. colorada y buena.. tan buena.
Tiempo total: empecé el trabajo de parto a las 10.30 de la mañana y a las 12.24 nació la gorda con 3,250 kgs y 48 cm. Era hermosa..
La amé, la amé tanto apenas la vi en su cunita, toda vestida de rosa.. la adoré al instante después de tantos meses de plantearme si la iba a querer igual que al gordito.. Y si, se puede.. a quien tenga la duda porque tiene un hijo muy bebé, al cual ve tan indefenso, tan dependiente, le digo que se puede querer igual. Es increíble... de donde saca uno tanto amor??.
La gordita, increíblemente piola fue la que menos me demandó durante su infancia: dormía sola, dormía mucho, comía bien, era buenisima, afectuosa, cariñosa, educada, sociable.
Hoy se cumplen 14 años de aquel día.
Lo único que persiste desde su infancia es que duerme mucho y sola (creo). Ahora pasa por esa adolescencia que la tornó más rebelde, malhumorada, peleadora, intolerante.
Hoy lleva los genes y la apariencia física de mi papá. Es como ver un calco de él.
Ya va a pasar y volveremos a ser compinches de nuevo.
Hija, te deseo que seas feliz, que dejes de cuestionarte tanto la belleza física y que le des mas trascendencia a otros valores, lo cual te va a permitir ser más feliz. Siempre voy a estar a tu lado, aunque a veces amague con mandar todo al diablo.
Te amo con todo mi corazón.